lunes, 2 de diciembre de 2019

¿Abrir o dragar las golas? ¡No!

¿Abrir o dragar las golas?
Cada vez que contemplamos angustiados el deterioro del Mar Menor, hay voces que piden la apertura de las golas o canales. Creer que las golas están cerradas y que una mayor entrada de agua del Mediterráneo resolvería el problema del Mar Menor es un error generalizado. Llama la atención que no se ponga el foco en las causas que han llevado a este ecosistema único a este altísimo nivel de eutrofización y que no se exija con igual contundencia el cumplimiento de las leyes que habrían evitado el desastre actual.

En esta entrada vamos a hacer un repaso a estas comunicaciones del Mar Menor con el Mediterráneo: las Encañizadas (único espacio natural) y dos canales o golas: El Estacio y Marchamalo.

Tres pasos de agua del Mar Menor al Mediterráneo

Gola o canal de Marchamalo
La gola de Marchamalo se abrió de manera artificial en 1879 para instalar encañizadas (sistema de pesca tradicional) que fueron abandonadas a mitad del siglo XX; a partir de los años 70 sus orillas se cubren con multitud de edificaciones. Como quiera que el mar reclama lo que le pertenece, este canal se suele colmatar con las arenas que arrastran las corrientes del Mediterráneo. 

En 2017 las Administraciones, en vez de actuar en el origen que había dado lugar al mayor desastre ecológico del Mar Menor, dragaron este canal pensando que trasvasando las aguas contaminadas de la laguna al Mediterráneo se acabaría el problema. Como se ha demostrado posteriormente esta nueva agresión no ha resuelto el problema de la laguna, porque el problema está en el origen que lo causa (la entrada de contaminantes), no en la fase final.

Gola o canal de Marchamalo al principio de La Manga
Dragado de la gola de Marchamalo en 2017

Canal del Estacio
El canal del Estacio es el resultado del dragado y ensanche de una pequeña comunicación (antigua encañizada) con el Mediterráneo para facilitar el acceso de embarcaciones al puerto Tomás Maestre en 1973. Los cambios de salinidad y temperatura que ocasionó esta obra de ingeniería fueron desastrosos para la flora y la fauna del Mar Menor.

Especies como el alga Caulerpa prolifera, y las medusas Cotylorhiza tuberculata y Rizosthoma pulmo, que debido a la mayor concentración de sal no habrían sobrevivido en la laguna con anterioridad al dragado, la colonizaron provocando un drástico cambio en el ecosistema. En los últimos años la voracidad del cangrejo invasor (Callictenes sapidus) amenaza con alterar las poblaciones de moluscos y otras especies.
Canal del Estacio dragado y ensanchado en 1973 para acceso barcos de mayor calado al puerto deportivo Tomás Maestre

Durante los días posteriores a la gota fría (DANA) que tuvo lugar en septiembre de 2019, salió una cantidad ingente de agua del Mar Menor al Mediterráneo, sin que produjera ninguna mejora en el proceso de eutrofización que actualmente afecta a la laguna.

En esta fotografía se aprecia una fortísima corriente en el canal del Estacio el 14 de septiembre 2019 que dañó los diques de la escollera y arrancó un cable de alta tensión, lo que impidió la navegación durante casi una semana

Las Encañizadas
Las Encañizadas se construyeron en golas formadas por roturas naturales de La Manga. Se denominan El Ventorrillo, La Torre y El Charco.

A través de este espacio en el norte de La Manga y al sur del PR Salinas de San Pedro se produce el intercambio más natural de aguas entre el Mar Menor y el Mediterráneo. La encañizada de La Torre es la única en funcionamiento, en ella se practica un arte de pesca tradicional en el que se usan laberintos hechos de caña, de ahí su nombre, para atrapar a los peces.

Todas las encañizadas, mientras han estado en funcionamiento, han necesitado de un leve dragado para impedir su colmatación. El intercambio de agua entre el Mar Menor y el Mediterráneo permite el paso de peces entre ambos mares, haciendo que el sistema de pesca sea eficiente.

En 2017, hubo un proyecto de dragado de la gola del Ventorrillo para uso turístico ya que se encuentra en desuso como encañizada. Su pérdida de profundidad se ha debido a las arenas arrastradas por las corrientes marinas como consecuencia de la construcción del puerto de San Pedro. Afortunadamente no se llegó a dragar debido su alto valor ecológico. Dimos cuenta de este intento en esta entrada.

En este mapa se pueden observar las golas de las Encañizadas
Vista de las Encañizadas desde el final de La Manga
Pacto por el Mar Menor no se cansará de repetir que la solución a los problemas de este ecosistema hay que buscarlas en el origen, nunca en el dragado de las golas o canales que, al facilitar más entrada de agua del Mediterráneo, pondrían fin a las características de esta singular laguna y no resolvería las causas que lo han llevado al borde de la muerte.

Grupo de coordinación de Pacto por el Mar Menor