martes, 17 de mayo de 2016

El Mar Menor y la tragedia de los comunes

Por Óscar Alcaraz Perona
Ingeniero técnico agrícola, licenciado en Ciencias Ambientales y miembro del grupo de coordinación de Pacto por el Mar Menor


Si pudiéramos retroceder en el tiempo y nos dieran la oportunidad de enmendar los errores cometidos, ¿qué piensan ustedes que haríamos?, ¿planificaríamos el desarrollo urbanístico desde un punto de vista integral, teniendo en cuenta el impacto de esa actividad sobre el medio ambiente?, ¿desarrollaríamos una agricultura y ganadería basadas en la conservación de la fertilidad del suelo?, ¿promocionaríamos un turismo enfocado a la conservación del patrimonio natural y cultural otorgando el protagonismo a la comunidad local?... ¿Lo haríamos...?

Casi con total seguridad volveríamos a caer en los mismos despropósitos por acción u omisión. Porque seguiríamos dependiendo del enfoque de los que tienen el poder de legislar, planificar y gestionar, y seguiríamos empeñados en considerar el Mar Menor como un «sistema socioeconómico», término que no es sino un disfraz prestado del antropocentrismo tecnocrático que considera al hombre independiente de la naturaleza.

La realidad es que el Mar Menor es un ecosistema, entendido de modo global, dentro del cual interaccionan los ecosistemas parciales (climáticos, geológicos, vegetales, humanos, animales, económicos, sociales, tecnológicos, políticos) entre los que no hay barreras absolutas, sino interdependencias. Un ecosistema del que se ha abusado confiando en la capacidad de autorregulación de la laguna. Sin embargo, cuando intervienen varios factores, algunos de ellos externos y difíciles de controlar, el equilibrio empieza a desmoronarse.

Primero, con la apertura en los años setenta del canal de El Estacio (primer gran motor del cambio antrópico en la laguna), se produce una entrada y amplio desarrollo de macroalgas mediterráneas, que modifican las comunidades de plantas marinas existentes de fondos arenosos. Posteriormente, llegan las medusas atraídas por la abundancia de fitoplancton, del cual se alimentan, debido a la alta concentración de nutrientes procedentes de los fertilizaciones agrícolas. Se produce un aumento y extensión de los fondos fangosos alimentados por sucesivas lluvias torrenciales que arrastran sedimentos, debido a una mala planificación de los drenajes pluviales en los desarrollos urbanísticos. Se construyen diques y puertos deportivos, ampliándose los ya existentes; se rellenan las playas de arena procedente de otros lugares; se vierten fármacos y plaguicidas a través de ramblas y canalizaciones; los residuos mineros del pasado llegan también arrastrados a la laguna con cada lluvia,... Y todo esto, unido a un cambio climático antropogénico, ha hecho que las aguas del Mar Menor hayan cambiado su transparencia por el actual color verde.

¿Qué esperábamos?, esa presión no hay ecosistema que la aguante. Ni siquiera colocando la coletilla 'sostenible' a aquellas actividades que han provocado esta situación. Negar la evidencia empírica es un requisito previo al postureo. O hay un cambio de modelo y afrontamos un nuevo paradigma o no hay solución.

Es evidente que el Mar Menor no tiene sentido actualmente sino en su relación con el ser humano, pero no debe ser una relación de abuso o esquilmo. Mucha gente no sabe lo que está ocurriendo, no es verdaderamente consciente del problema y de su trascendencia, la mayoría considera preferible «esperar y ver». Pero los ciudadanos tenemos una elevada responsabilidad y con frecuencia nos resistimos a aceptar los cambios necesarios.

Hay que exigir más inversión en control y corrección de la contaminación, en investigación, vigilancia y protección ambiental, en control y seguimiento de indicadores ambientales, en educación, y una legislación que revierta la situación del Mar Menor a su estado anterior.

Es verdad que la ciencia es incapaz de predecir el Mar Menor que vendrá, porque depende en gran medida de las decisiones que, individual y colectivamente, tomemos. La historia está en nuestras manos. No hagamos que esto siga siendo «la tragedia de los comunes».

Artículo publicado en La Verdad el 17 de mayo de 2016

Jornada en la Universidad Politécnica de Cartagena. 30 de mayo a las 17:30



Asistentes a la II Jornada
Facultad de Ciencias de la Empresa. UPCT


martes, 26 de abril de 2016

El IEO (Instituto Español de Oceanografía) y científicos de diversas universidades están de acuerdo: el principal problema de contaminación del Mar Menor proviene de los vertidos agrícolas y ganaderos a través de la rambla del Albujón. La Fiscalía ve indicios de delito en las explotaciones agrícolas del entorno de Mar de Cristal y Villas Caravaning.....Y la administración y el alcalde de Cartagena sin querer enterarse.

Para ver la noticia completa haz clic en la foto:

viernes, 8 de abril de 2016


¿Quiénes somos?
Pacto por el Mar Menor es una plataforma formada por personas y organizaciones sociales, profesionales, sindicales, culturales, ecologistas, etc., con diferentes sensibilidades políticas a las que une el deseo de conservación de uno de los lugares emblemáticos de nuestra Región, y cuyos valores ecológicos, culturales, y también económicos, son incalculables.
Concentración náutica 
Con motivo de este deseo de conservación, la plataforma va a celebrar una Concentración Náutica en la Playa Isla del Ciervo (Gran Vía Isla del Ciervo, UTM X: 700.269, Y: 4.170.651 ETRS89) en La Manga del Mar Menor (Cartagena) el Domingo 10 de abril de 10h a 14h.
Se trata de un acto de convivencia entre las diferentes modalidades deportivas náuticas (windsurf, kitesurf, paddlesurf, piragüismo, remo, vela ligera, latina, crucero, etc.) con el objeto de compartir una jornada de navegación y al mismo tiempo reivindicar soluciones para la regeneración del Mar Menor.
Programa


10:00 Llegada de primeras embarcaciones

10:30 Charla sobre plantas marinas en el Mar Menor a cargo del Dr Jaime Bernardeau del IEO

11:00 Artes de pesca tradicionales en el Mar Menor. Cofradía de pescadores de San Pedro del Pinatar

11:30 Punto de encuentro en la playa, explicación de la concentración y lectura de manifiesto

12:00 punto de encuentro en el mar. CONCENTRACIÓN

13:00 Gymkana para niños a cargo de Posidonia Turismo

Colaboran: Instituto Español de Oceanografía, Real Club de Regatas de Cartagena, Estación Náutica Mar Menor, Federación de Vela de la Región de Murcia, etc.

La tienda y escuela +KITE aporta la infraestructura en playa, y el RCR de Cartagena se encarga de la coordinación de Seguridad y SRC del evento.

miércoles, 9 de marzo de 2016

domingo, 21 de febrero de 2016

Marcha y Concentración por la regeneración del Mar Menor 21 de febrero


Participantes en la marcha

Pedro García de ANSE explicando la rambla del Albujón

“Salvemos el Mar Menor”
El Mar Menor es un espacio natural único en el mundo que ha sido habitado desde épocas remotas debido a sus abundantes recursos, entre los que cabe destacar la pesca o la extracción de sal. Este tesoro natural, a causa del desarrollo descontrolado e insostenible de las últimas décadas, se encuentra en una situación crítica próxima al colapso si no se toman medidas correctoras con urgencia. CONTINUAR LEYENDO
Mª Luisa Mestre leyendo manifiesto
Óscar Alcaraz explicando los vertidos de la rambla del Albujón 


Miembros de ANSE en actividad sobre Aves del Mar Menor

Paqui Giménez de la Universidad de Alicante y responsable del proyecto Bursatella leachii en el Mar Menor en actividad sobre Fauna marina.
Samantha Cámara de ePlan organizando la limpieza de playa

sábado, 20 de febrero de 2016

La rambla del Albujón paradigma de la contaminación y parte importante de sus soluciones

Luis Bernardeau y Martín de la Peña

La rambla de Albujón o Fuente Alamo representa el mismo tiempo el paradigma de la contaminación del Mar Menor y también parte importante de sus soluciones a corto y medio plazo.

Salvo en los periodos de lluvias de moderadas a importantes, una parte considerable de los vertidos al Mar Menor se realiza a través de este cauce. En efecto, la red de drenaje de la zona regable del Campo de Cartagena concentra las cuentas hidrográficas o vertientes de tres Ramblas: Miranda, Albujón y Las Marañas, en las proximidades de la desembocadura de la Rambla del Albujón. CONTINUAR LEYENDO