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lunes, 13 de octubre de 2025

Efectos de la DANA Alice en la carretera de La Manga y Villas Caravaning por escorrentías de cultivos intensivos

La comunidad científica coincide en que la mayor parte de la contaminación que llega al Mar Menor proviene de la agricultura industrial, intensiva y de regadío, por tanto, es urgente hacer una adaptación de los usos agrícolas, que amortigüen los efectos de las DANAS, para evitar inundaciones y escorrentías, como las que se producen en el Camping Villas Caravaning y Playa Honda.

El pasado 30 de septiembre se produjo un grave episodio de inundación, además de en los lugares mencionados, en la carretera de La Manga debido a los sedimentos arrastrados por la DANA Alice procedentes de los cultivos intensivos de regadío que explota la empresa JUANJOR en las fincas situadas en el paraje de Garcipérez y La Boquera, dentro del Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila. 

Carretera de La Manga cortada por los sedimentos arrastrados de la finca de Garcipérez por la DANA Alice. Octubre 2025. Foto CARM.

A pesar de las actuaciones realizadas por esta empresa, los procesos erosivos por escorrentías no han sido de ninguna manera eficientes, porque en una tercera parte de la explotación no se ha aplicado ninguna medida, sobre todo en el lado este de la finca, más cercano a la zona de Torre de Garcipérez. 

Las unidades agrícolas siguen siendo las mismas que antes de la aprobación de la Ley 3/2020 no habiéndose modificado en absoluto su trazado inicial, a pesar de que cuando se producen lluvias torrenciales, las escorrentías lavan toda la superficie de las parcelas con altas perdidas de tierra vegetal. La explotación actual ni de lejos se asemeja a los antiguos bancales que fueron eliminados y que retenían perfectamente los arrastres de tierra. 

Así mismo las barreras vegetales internas transversales a la pendiente son insuficientes y en algunas parcelas no existen.

Disposición de las 3 únicas barreras vegetales interiores de la explotación.


La Asociación de Vecinos Cobaticas-La Jordana han elaborado un informe muy completo en el que solicitan a las autoridades, organismos o entidades competentes, que especialistas en estas materias hagan una inspección a la finca de “Garcipérez-La Boquera”. Así mismo piden que delimiten responsabilidades y tomen medidas para evitar estas escorrentías que contaminan el Mar Menor, producen daños a las poblaciones cercanas, son un peligro para la circulación rodada de la RM12 y afectan a la conservación de un Espacio Natural Protegido como el Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila.

Para ver el informe completo con numerosas imágenes elaborado por la Asociación de Vecinos Cobaticas-La Jordana, haz clic aquí.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Actuaciones para evitar tragedias en el Mar Menor por lluvias torrenciales

Ante la tragedia provocada por las devastadoras lluvias torrenciales e inundaciones el 29 de octubre de 2024 que han dejado más de 200 personas muertas y decenas de desaparecidos en la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha, Pacto por el Mar Menor se ha interesado por las actuaciones que el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) está llevando a cabo para evitar que en caso de que se originen episodios similares no afecten a la población civil y se minimicen las entradas masivas de escorrentías con carga de nutrientes (principalmente, nitratos y fosfatos) al Mar Menor.

El Marco de Actuaciones Prioritarias para recuperar el Mar Menor (MAPMM) del Miteco contempla actuaciones en cuanto a la gestión de riesgos de inundaciones, tal como podemos ver en las páginas 31-36 del Informe de Avances del tercer trimestre de 2024 sobre los proyectos en ejecución y actualmente en trámite; algunos otros, estarían en fase de diseño.

En concreto, el punto 2.2 Renaturalización y mejora ambiental de las ramblas, Gestión de Inundaciones y creación de corredores verdes que doten de conectividad a toda la red de drenaje, trata de la recuperación y mejora ambiental en la cuenca, se centra en todos los cauces con consideración de Dominio Público Hidráulico (DPH), en particular la rambla del Albujón y la de Miranda, que son las que más aportes de agua y nitratos vierten al Mar Menor.
En este enlace podéis acceder al documento íntegro, pero resumimos los puntos más importantes:


1. Todas las actuaciones del MAP han sido declaradas de interés general.


2. El proyecto “Restauración hidrológico-forestal para reducir el riesgo de inundación y mejora ambiental de las ramblas Las Matildes, El Beal, La Carrasquilla y el barranco de Ponce” se está desarrollando en dos fases:


- La primera fase está actualmente en ejecución, con actuaciones que ascienden a 7,74 M€, con intervenciones en el DPH para retener arrastres y la energía del agua.


Se ha ejecutado el 30-40 % de las plantaciones, fundamentalmente en la rambla de Carrasquilla y en el barranco de Ponce.


- Respecto a la segunda fase, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha redactado tres proyectos para actuar en las zonas colindantes al DPH, con zonas de laminación e inundación más amplias que incorporan Soluciones Basadas en la Naturaleza, con una inversión estimada de 17,50 M€.




3. Se sigue trabajando en un diseño integrado para la intervención y renaturalización de la rambla del Albujón en dos actuaciones que cuentan con 2,19 M€ de presupuesto y un plazo de ejecución que finaliza en junio de 2025. Las plantaciones en las ramblas del Albujón y la Carrasquilla se encuentran ejecutadas.


Se ha recuperado un tramo de DPH y se han realizado plantaciones también en zona de servidumbre mediante acuerdos con los propietarios colindantes. También se está trabajando en la mejora de permeabilidad de la AP7 en su cruce con la rambla y en una infraestructura verde de retención de aguas y sedimentos en la zona de El Estrecho de Fuente Álamo.


4. En julio de 2023 se inició el contrato para la redacción de cuatro anteproyectos de actuaciones de protección de inundaciones en el entorno de Los Alcázares, Torre Pacheco y la rambla del Albujón por un importe de 869.525,84 € y un plazo de ejecución de 18 meses. Dos de los anteproyectos contemplan actuaciones de restauración y mejora ambiental en la rambla del Albujón.


5. Se ha redefinido, de acuerdo con los ayuntamientos afectados, la solución para la defensa contra inundaciones en los términos municipales de Pilar de la Horadada y San Pedro del Pinatar con una inversión de 10, 5 M€, que consistirá en la ejecución de zonas de almacenamiento controlado (ZAC) en la cabecera de las ramblas vertientes a San Pedro del Pinatar y Pilar de la Horadada, mientras que en el resto se definirá un corredor verde hasta el cruce de la autovía y de ahí sendas salidas al mar por ambos municipios, que permitirán la canalización de las aguas laminadas hasta el Mar Mediterráneo.


6. En Los Alcázares se pretende resolver la problemática de las ramblas situadas en el centro del término municipal en 2 fases con una inversión de 30 M€:


Fase 1: Canalización de escorrentías a través de la Avenida Muñoz Zambudio hasta la desembocadura.
Fase 2. Parque inundable para captación de escorrentías.

7. También se está trabajando en el diseño y redacción de varios proyectos para la protección de San Javier, Torre Pacheco y otras zonas con altas escorrentías de la cuenca vertiente hacia el Mar Menor.

Entre estos proyectos, hay que destacar:


 El Proyecto del “Corredor verde al oeste del casco urbano de Torre-Pacheco y adecuación hidrológica de la rambla de La Señora, en Torre Pacheco (Murcia)”, con un presupuesto estimado de 30 M€.

 El Proyecto de actuaciones de corrección hidrológica en la rambla de Cobatillas (TT.MM. de Murcia y San Javier –Murcia-) con un presupuesto estimado de ejecución de 15,1 M€. En la medida 4.1 “Actuaciones complementarias de gestión de riesgos de inundación e edificaciones e infraestructuras de competencia municipal se conceden ayudas de 3 M€ en Los Alcázares, San Javier, Torre Pacheco, Cartagena y San Pedro del Pinatar.

Finalmente en la medida 6.1 sobre Restauración y mejora ambiental en las explotaciones agrarias entre los proyectos subvencionados por la Fundación Biodiversidad hay 3 centrados en la renaturalización de espacios con función de retención y filtrado verde del agua, para prevenir problemas de erosión e inundaciones.




martes, 5 de noviembre de 2024

¿Por qué están aumentando los daños por inundaciones?


Las catastróficas inundaciones de finales de octubre de 2024, que han afectado a muchas poblaciones, particularmente de la Comunidad Valenciana y que han sido especialmente virulentas en las comarcas de la Plana de Utiel-Requena y l’Horta Sud y comarcas limítrofes (La Hoya de Buñol, La Ribera), así como en algunas poblaciones de Albacete (Letur), nos han sobrecogido por el sufrimiento de los afectados, el elevado número de pérdidas de vidas humanas y las secuelas a las que se enfrentan quienes, habiendo sobrevivido, han perdido bienes o incluso su fuente básica de ingresos.

Antes de compartir nuestras reflexiones sobre algunos aspectos relacionados con la gestión del riesgo de inundación queremos manifestar nuestra empatía y solidaridad con toda la población damnificada. Antes incluso de que las aguas vuelvan a su cauce y se retiren el fango y los escombros de las calles surge el debate acerca de las causas de la avenida y la duda acerca de hasta qué punto algunos de sus efectos eran evitables.

Algunas voces apuntan a la falta de "limpieza" de los ríos o a la eliminación de azudes como causa del desastre, mientras se confía en infraestructuras hidráulicas de contención de los caudales. Sin embargo, el problema no es que los ríos estén "sucios" ni que falten embalses o diques más altos. El clima mediterráneo presenta desde siempre sequías recurrentes y lluvias torrenciales, pero en las últimas décadas los daños por inundaciones se están disparando. 

¿Por qué ocurre esto? Señalamos ocho causas o factores principales

1. El cambio climático provocado por el incremento de la concentración atmosférica de gases de efecto invernadero, como consecuencia principalmente del uso masivo de combustibles fósiles que acompaña a la industrialización, implica una subida de las temperaturas medias del aire y los mares y conlleva una mayor frecuencia e intensidad de fenómenos extremos como las sequías y las lluvias torrenciales. La cuenca del Mediterráneo es especialmente sensible a estos cambios.

La evacuación de los caudales generados por las precipitaciones intensas se ve dificultada por los siguientes factores:

2. La ocupación de zonas inundables (llanuras de inundación fluvial, humedales…) por viviendas e infraestructuras incrementa la exposición al riesgo de la población y los bienes allí asentados, al tiempo que reduce el espacio por el que de forma natural habría de circular el agua. A pesar de disponer de mapas de inundabilidad y de abundante normativa se mantiene la ocupación de dichas zonas e incluso se sigue construyendo en ellas.

3. Espacios agrarios cada vez más intensivos y sin prácticas de conservación. La agricultura industrial y la expansión de regadíos intensivos están incrementando la escorrentía y el arrastre de sedimentos, por la práctica general de mantener los suelos desnudos, sin la protección de la cubierta vegetal, y en ausencia de prácticas de conservación. Se incrementan los daños aguas abajo porque el agua llega en menos tiempo, en mayor cantidad y cargada con más sedimentos.

4. La hasta ahora imparable impermeabilización del suelo, por expansión urbanística y proliferación de infraestructuras, reduce la infiltración e incrementa drásticamente el volumen y la velocidad de circulación superficial del agua y, con ello, los daños.

5. Nuevas infraestructuras de transporte que desorganizan el drenaje natural (autovías, líneas ferroviarias, rotondas…), creando barreras que alteran la red de drenaje y desvían los flujos de agua hacia zonas hasta entonces libres de inundaciones.

6. Obras de defensa frente a inundaciones que agravan los daños. Dragados, motas, diques, cortes de meandros y encauzamientos crean una falsa seguridad que favorece una mayor ocupación de las zonas inundables, aumentando la exposición al riesgo. Además, estas infraestructuras aumentan la velocidad del agua y su capacidad de destrucción aguas abajo. Los encauzamientos de barrancos que permitieron la expansión urbana de los pueblos de l’Horta Sud y el posible efecto barrera del dique sur del nuevo cauce del Turia que limita el espacio de inundación natural de la rambla de Poio, son ejemplos dramáticos de este fenómeno.

7. Sistemas institucionales de alerta e intervención limitados o de funcionamiento deficiente. Los recursos materiales y humanos no están, en ocasiones, a la altura de las exigencias de episodios de inundación cada vez más graves. En muchos casos no es un problema de falta de información y capacitación (hay planes de emergencia, sistemas de alerta, etc., por supuesto mejorables), sino de una cultura política que prefiere minimizar los problemas en lugar de trasladar a la población la gravedad de los mismos.

8. Carencia generalizada de una cultura de gestión del riesgo: una forma de pensar que no ha interiorizado el principio de precaución para la gestión de la incertidumbre y antepone sistemáticamente el beneficio económico privado a la seguridad de la ciudadanía, retrasando la adopción de medidas. Por otro lado, en el conjunto de la sociedad se detectan carencias de formación para una evaluación adecuada de los riesgos y respuesta ante una emergencia.

¿Qué podemos hacer para reducir los daños por inundaciones? Aquí van ocho propuestas

1. Una política eficaz de adaptación y mitigación al cambio climático. Los efectos del cambio climático son ya inevitables. Debemos actuar de manera urgente para adaptar nuestro estilo de vida a la nueva situación y reducir al mismo tiempo las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero. Algunas actuaciones de adaptación (y mitigación) son costosas y su realización conlleva tiempo, pero es urgente comenzarlas.

2. Respetar las zonas inundables. Comunidades autónomas y ayuntamientos deben elaborar planes de ordenación del territorio y urbanísticos que incorporen la reducción de la ocupación existente de las zonas inundables identificadas en los mapas de riesgo ya disponibles. Por otro lado, los Planes de Gestión del Riesgo de Inundaciones de las cuencas deben establecer la obligatoria adaptación de los planes urbanos municipales a la Cartografía de Zonas inundables. Página 3 de 3 Fundación Nueva Cultura del Agua -C/Pedro Cerbuna, 12, 4ºdcha.-50009 Zaragoza- http://www.fnca.eu

3. Eliminar viviendas e infraestructuras en zonas de alto riesgo. Urge realizar un censo de viviendas y equipamientos en zonas de riesgo elevado o de gran vulnerabilidad social (colegios, centros sanitarios, residencias de mayores, grupos poblacionales desfavorecidos). Las reparaciones tras una inundación deben priorizarse con criterios sociales, atendiendo a las necesidades básicas de los más vulnerables. Pero también deben realizarse con una perspectiva que minimice los riesgos y reduzca la probabilidad de nuevos daños. Así, no se deberían otorgar ayudas a la reconstrucción de viviendas en zonas inundables, sino procurar su reubicación en zonas seguras, como se realizó por ejemplo con la población de Gavarda tras la rotura de la presa de Tous en 1982. El momento de la reconstrucción es también el de la oportunidad de hacer mejor las cosas, corrigiendo errores del pasado.

4. Devolver espacio a los ríos. Gestionar el territorio fluvial con visión de cuenca entre las zonas urbanas y sus espacios aledaños. La eliminación de barreras como motas, encauzamientos e infraestructuras transversales aguas arriba y abajo de los núcleos urbanos es clave para devolver a los ríos parte de sus espacios de desbordamiento. El territorio fluvial, constituido por el propio río y los espacios inundables adyacentes, actúa como zona de expansión de las crecidas, protegiendo las áreas urbanas aguas abajo. No puede haber mejor seguro para una población ribereña que sustituir un fenómeno adverso, la avenida, por otro menos dañino, el desbordamiento, en áreas adecuadas.

5. Implantar Medidas Naturales de Retención de Agua en los espacios agrarios. Las Medidas Naturales de Retención Agua (NWRM, www.nwrm.eu) son actuaciones inspiradas en la naturaleza que aumentan la retención de agua y suelo y reducen el riesgo de inundaciones. Incluyen recuperar la vegetación natural en espacios agrarios, con setos vegetales, vegetación en linderos y pequeñas manchas de vegetación natural entre parcelas. También hay que recuperar la red de drenaje natural, eliminada o gravemente alterada por una agricultura intensiva que explota la máxima superficie posible.

6. Implantar Sistemas de Drenaje Urbano Sostenible, que abarcan un amplio abanico de medidas basadas en la naturaleza e infraestructuras verdes para reducir la impermeabilización del suelo urbano, incrementando las superficies vegetadas a través de zanjas filtrantes, pavimentos permeables, humedales artificiales y jardines de lluvia, entre otras actuaciones, con el fin de reducir la escorrentía superficial, laminar los caudales de entrada en la red de saneamiento y minimizar los daños por inundación en zonas urbanas.

7. Refuerzo y mejora de la coordinación de los recursos y mecanismos institucionales de respuesta rápida en emergencias por eventos extremos, con el fin de mejorar la agilidad y eficacia de los sistemas, pero también para acotar la discrecionalidad de las decisiones. Ante la incertidumbre insuperable asociada a los modelos y técnicas de predicción es necesario desarrollar e incorporar a la toma de decisiones una cultura de la precaución. Como se ha visto en las inundaciones de octubre de 2024, el retraso en la comunicación del riesgo y el lanzamiento de alertas por parte de la Generalitat puede haber contribuido sensiblemente al incremento del número de víctimas. Con la misma información disponible otras instituciones como la Universitat de València, alertaron con mayor antelación, reduciendo la exposición al riesgo de estudiantes y personal. Por otro lado, en zonas de riesgo es imperativo disponer de planes locales de emergencia ante inundaciones, acompañados de ordenanzas y bandos municipales.

8. Impulsar una estrategia de educación y comunicación social sobre la necesidad de una gestión adaptativa frente a las inundaciones. Necesitamos educar en la gestión de la incertidumbre y del riesgo, contando con los habitantes ribereños y desarrollando programas de educación, comunicación social y de capacitación. Sólo una sociedad bien informada apoyará una gestión adecuada de los territorios fluviales y estará mejor preparada para abordar la adaptación al cambio climático y reducir los daños personales en situaciones de emergencia.

viernes, 29 de septiembre de 2023

Propuestas del MITECO para la recuperación del Mar Menor al Gobierno regional de Murcia

Con fecha de 28 de septiembre el Ministerio para la Transición Ecológica y Cambio Climático (MITECO) ha enviado al Gobierno regional de Murcia propuestas para mejorar y ordenar la “caótica” ocupación de la cuenca vertiente del Mar Menor, y conseguir la recuperación y el desarrollo equilibrado de las actividades que han provocado el deterioro de la laguna y los acuíferos asociados.

Pide al Gobierno regional, competente en ordenación del territorio, que regule las actividades agrícolas y ganaderas, y de las zonas urbanizaciones, que aseguren la total ausencia de capacidad de emitir contaminantes, mantener la permeabilidad del suelo y evitar el riesgo de inundaciones. Asimismo estiman que las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) deben ser “claves” para conseguir estos objetivos.
 
A continuación ponemos los puntos fundamentales de este documento, para leerlo completo, haz clic en este enlace.

DESARROLLO URBANÍSTICO
Señala este documento que en la cabecera de la cuenca vertiente hay 19.000 hectáreas previstas como suelo urbanizable, lo que podría provocar si fueran desarrolladas, la impermeabilización adicional del 23 % de la cuenca alta y sellaría el 33,7 % de la zona, incrementando aún más la vulnerabilidad al riesgo de inundaciones aguas abajo al disminuir la capacidad de retención del suelo y aumentar los caudales, al tiempo que supondría una demanda de agua altísima para una cuenca con un gran déficit de recursos hídricos.

MEDIO MARINO
Debido a la superación de la capacidad de carga del Mar Menor y a la fuerte presión de las embarcaciones y los puertos, reclama que el plan de ordenación evalúe el medio físico de la vertiente mediterránea del entorno del Mar Menor por su estrecha relación con espacios marinos protegidos colindantes.

MASAS DE AGUA E INUNDABILIDAD
Pide limitaciones a las actividades que generan presión por contaminación difusa y puntual sobre las masas de agua superficiales y subterráneas del Campo de Cartagena, con el fin de contribuir al buen estado del Mar Menor.

Además, defiende la vigencia, validez y necesidad de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundabilidad  para que se apliquen limitaciones a los usos o actividades en zonas inundables o zonas de flujo preferente, en contra de lo indicado en la documentación por parte de la comunidad autónoma, puesto que no llevarlas a cabo tendría consecuencias sociales y económicas muy superiores a su no aplicación.


Vista de las islas del Sujeto y del Ciervo en el Mar Menor y la isla Grosa al fondo, tras La Manga en el Mediterráneo. Foto: Oficina Técnica del Mar Menor


martes, 28 de febrero de 2023

Recorrido por el futuro humedal de San Pedro

La asociación Stop Inundaciones de El Mojón en el municipio de San Pedro del Pinatar, organizó el 26 de febrero un recorrido por el entorno del denominado humedal de San Pedro para dar a conocer las actuaciones del Ministerio de Transición Ecológica (Miteco) en este lugar. 

Juan Carlos Blanco, miembro de Ecologistas en Acción y de Pacto por el Mar Menor, explicó a los asistentes, durante la ruta, los detalles del proyecto que tiene como objetivo la creación de un humedal seminatural para reducir los graves impactos que causan las fuertes lluvias en esta zona.

Hacer clic en la imagen para ver el proyecto completo


Blanco comenzó haciendo una introducción sobre la situación geográfica del Mar Menor en la que recordó que esta laguna costera se encuentra en el fondo de una extensa cuenca vertiente, muy transformada hoy por la actividad humana (regadíos, infraestructuras, etc.), pero que en el pasado se encontraba rodeada de numerosas lagunas o subhumedales, tales como la laguna de Patnía al norte (posteriormente marismas de Las Palomas y actualmente Salinas de San Pedro); el humedal de Playa de La Hita y Punta Galera (transformado en salinas y posteriormente urbanizado); la Marina del Carmolí (estepa salina muy alterada hoy por los retornos de riego); la antigua laguna de San Ginés (parcialmente urbanizada y transformada en salinas de Lo Poyo); o las salinas de Marchamalo y zona de El Vivero, hoy desaparecido. 

Estos humedales se formaron por los cursos naturales de agua que transcurrían por estos espacios antes de llegar al Mar Menor. Uno de ellos es el de San Pedro, estrechamente relacionado con la denominda rambla de Siete Higueras, la cual desembocaba originariamente en la antigua Laguna de Patnía al norte. Los humedales que se pretenden recuperar, por tanto, son áreas inundables históricamente y con el nivel freático más o menos alto o muy alto tras la puesta en marcha del trasvase Tajo-Segura y la conversión a regadíos de extensas zonas de la cuenca del Campo de Cartagena. 

Juan Carlos Blanco junto al espacio que ocuparía el humedal de San Pedro

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martes, 24 de marzo de 2020

Los Alcázares: cuarta inundación en 6 meses

Pacto por el Mar Menor desea que los habiltantes de Los Alcázares no vuelvan a experimentar el sufrimiento de las inundaciones pasadas (la cuarta en seis meses), y que estas aguas cargadas de sedimentos y agroquímicos no afecten a la población, sus viviendas o negocios.

Rambla de la Maraña el 23 de marzo 2020

Llegada de agua al Mar Menor arrastrando la arena de la playa artificial

martes, 21 de enero de 2020

Foro sobre la DANA en la Consejería de Fomento

El 21 de enero de 2020, la Consejería de Fomento e Infraestructuras de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, acogió el I Foro DANA EN EL LEVANTE ESPAÑOL contando con la presencia de un importante panel de expertos que debatieron sobre este fenómeno desde diferentes puntos de vista, para encontrar soluciones y tomar decisiones en la lucha contra las inundaciones.

Para ver las ponencias haz clic en la imagen

martes, 3 de diciembre de 2019

El Mar Menor y Sierra Espuña. ¿Qué tienen en común?

Hoy 3 de diciembre nos levantamos de nuevo con la pesadilla de ver el agua cargada de lodos y agroquímicos discurriendo por las calles de las poblaciones del Mar Menor. En pleno siglo XXI se sigue sin poner el foco en la raíz de este problema que ha arruinado a sus gentes, viviendas y negocios, y que ha llevado a este ecosistema único a la dramática situación en la que se encuentra.

El día de santa Teresa de 1879 más de 1.000 personas morían en nuestra región a consecuencia de una tremenda riada. Sin embargo, el cartagenero Ricardo Codorniú, ingeniero de montes, no se conformó con lamentarse de la lluvia caída ni se puso a idear artilugios que desviaran el cauce de los ríos. Codorniú fue a buscar el origen de ese desastre, y encontró que la tala de árboles de las sierras colindantes para construcción de viviendas y barcos y para combustible durante siglos facilitaba el descenso del agua embravecida sin ninguna barrera que la detuviera.

La restauración hidrológico-forestal de Sierra Espuña, un modelo reconocido mundialmente, que se llevó a cabo en sus montes es el resultado de un gran empeño y la inteligencia de comprender que catástrofes como esa podían evitarse encauzando y frenando con arbolado las lluvias torrenciales.

Pacto por el Mar Menor exige que se lleven a cabo medidas poniendo el foco en el origen del desastre causado por urbanizaciones e infraestructuras construidas en zonas inundables, en la erosión resultante de la eliminación de terrazas en cultivos de la agricultura intensiva, etc., para que cuando ocurran estos fenómenos metereológicos –cada vez más frecuentes– no tengamos que volver a lamentar una y otra vez pérdidas medioambientales y económicas.

Grupo de coordinación

Nueva inundación en Los Alcázares el 3 de diciembre 2019

Repercusión en los medios
Murcia.com La Opinión, La Verdad La crónica del pajarito

lunes, 23 de septiembre de 2019

DANA y Mar Menor

Una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), a la que se conoce como "gota fría", es la responsable de muchos de los cambios repentinos de tiempo acompañados de fuertes lluvias.


DANA en rojo oscuro sobre el sureste de España
DANA Y EL MAR MENOR

Como consecuencia de estas intensas lluvias, el entorno del Mar Menor ha sufrido una de las mayores catástrofes de los últimos años: miles de viviendas inundadas, comercios y negocios arrasados, calles, caminos y carreteras intransitables, campos anegados... Entre las poblaciones más afectadas de las riberas del Mar Menor se encuentran Los Nietos y Los Alcázares.

Mapa de F. Gomariz a partir de imagen de satélite 

Se calculan en cientos de millones de euros las pérdidas económicas, pero afortunadamente gracias a la actuación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el resto de fuerzas de seguridad del Estado no se ha producido ninguna víctima mortal en nuestra región.


Una de los cientos de casas inundadas en Los Nietos
Calles intransitables en todas las poblaciones afectadas
Coches arrastrados al Mar Menor por la fuerza de las aguas

Las personas voluntarias que han acudido desde el primer momento a ayudar a los afectados ha sido fundamental para hacer habitables hogares devastados por la riada.

       
Uno de los grupos de voluntarios que acudieron a la llamada de Pacto por el Mar Menor el 21 de septiembre para ayudar en la limpieza de casas


Además de los daños sociales y económicos arriba descritos, los daños ecológicos en el Mar Menor son difíciles de precisar en estos momentos, aunque ya se están viendo alguna de las consecuencias: la aparición de caballitos de mar (Hippocampus guttulatus) y agujas (Singnathus abaster y S. typhle) muertos en sus orillas. 

Caballito y aguja muertos encontrado junto con varios ejemplares más el 22 de septiembre 2019


Los miles de hectómetros cúbicos de agua de lluvia que han llegado a la laguna bajarán su salinidad –con la alteración en la flora y fauna que llevará consigo–, y los arrastres de sedimentos cargados de agroquímicos de los campos de su entorno contribuirán sin duda alguna al aumento de los procesos de eutrofización, de colmatación (pérdida progresiva de la profundidad) y de contaminación del Mar Menor.

Sedimentos arrastrados por las lluvias torrenciales de septiembre 2019 (Autoría foto desconocida)

Los suelos agrícolas que han sido arrastrados durante estos días de la DANA han causado un doble impacto. Por un lado, la destrucción de suelo es una pérdida irreparable por ser un recurso no renovable que necesita cientos de años para su formación, y por otro, el sepultamiento de la flora y fauna de los fondos de la laguna.

Ante tal desastre, creemos que las administraciones locales, regionales y nacionales habrían de replantear el Proyecto Vertido Cero y centrar sus actuaciones en asegurar en primer lugar la protección de las personas y sus bienes, poniendo el foco en el origen de esta tragedia, que como se ha señalado durante estos días ha sido causada principalmente por las modificaciones hechas por la agricultura intensiva e industrial de su entorno, así como por construcciones en zonas inundables e infraestructuras inadecuadas. 

Playa de Los Nietos colmatada de desechos agrícolas

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Artículos relacionados con la DANA e inundaciones en la zona del Mar Menor :

Seis causas y seis soluciones para reducir los daños por inundaciones. eldiario.es 18/9/2019

El Mar Menor entre la fuerza desatada de la naturaleza y la estupidez humana. La Verdad 20/9/2019

viernes, 20 de septiembre de 2019

lunes, 16 de septiembre de 2019

Inundaciones septiembre 2019

Pacto por el Mar Menor muestra su solidaridad con las personas afectadas por las inundaciones de septiembre de 2019, con el deseo de que pronto puedan volver a sus casas aquellas que tuvieron que abandonarlas, o que puedan volver a la normalidad en los próximos días las que vieron cómo el lodo inundaba sus hogares dejando inservibles muebles, enseres, objetos queridos...

Esta plataforma desea que esta tremenda desgracia nos haga reflexionar sobre qué tipo de urbanismo, agricultura o infraestructuras necesitamos para que un fenómeno natural como éste no deje este rastro de desolación a su paso.



Repercusión en medios
La Crónica del pajarito

viernes, 1 de febrero de 2019

Inundaciones en Los Alcázares. Fotografías enviadas a la Fiscalía de Medio Ambiente

Haciendo clic en la foto, podéis acceder al archivo fotográfico que la Asociación de Afectados por las inundaciones de los últimos años ha enviado a Fiscalía de Medio Ambiente.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Inundaciones y posibles soluciones

Opinión del Grupo de Coordinación de la plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor sobre el problema de las inundaciones en la cuenca del Campo de Cartagena y posibles soluciones

Dada la necesidad de dar solución a los graves problemas de las inundaciones que se producen en la cuenca hidrológica del Campo de Cartagena que afectan a la integridad y seguridad de su población y de sus bienes, y también a la degradación de su medio ambiente y del Mar Menor, hacemos una reflexión sobre dos temas importantes: las medidas en origen y los tanques de tormenta.

MEDIDAS EN ORIGEN

Son las medidas preferentes, no las únicas, pero sí las más eficaces. Estas son las que se ejecutan en los sitios donde se originan las primeras aguas de escurrimiento superficial cuando se producen las lluvias y que dependen de entre varios factores, del lugar de la cuenca donde se producen y de sus condiciones de topografía, suelos y usos y de las características de las lluvias (cantidad, intensidad, torrencialidad, etc.)

En el Plan Hidrológico de la Demarcación del Segura 2015-2021 se recogen varias de estas medidas, como la corrección hidrológico forestal, pero que por no tener dotación presupuestaria no se han ejecutado en la cuenca del Campo de Cartagena.

Las medidas en origen recomendadas, en resumen, son:

- La corrección hidrológico forestal.

- La corrección agroforestal hidrológica.

- Las medidas de conservación de suelos y agua en las prácticas agronómicas. Medidas que empiezan por tener diseñadas unas buenas prácticas agrarias: laboreo de los suelos que favorezcan el aumento de la infiltración y de la permeabilidad lo que contribuye a disminuir la escorrentía.

- Las medidas de lucha contra la erosión de los suelos que son gran parte de las que recoge la Ley de Medidas Urgentes para la protección del Mar Menor: surcos en curvas de nivel o adecuados a la topografía sin provocar erosión, bancales protegidos, fajas de protección, setos, etc., pero diseñadas y proyectadas con este propósito (evitar la erosión).

- La modernización del drenaje agrícola: recuperación de los drenajes existentes y su mantenimiento hidrológico; dotación de drenaje agrícola en las zonas donde se ha realizado la modernización de los regadíos y en las próximas a las afectadas por sellado del suelo; integración con la red de caminos rurales y carreteras.

- Gestión integral del agua en los invernaderos.


TANQUES DE TORMENTA
Los tanques de tormenta son depósitos que se construyen en zonas urbanas e industriales y en sus inmediaciones con el fin de parar el primer golpe de agua de lluvia que es la más contaminada. Desgraciadamente en las riberas del Mar Menor no cumplen esta función debido a la gran cantidad de agua que suele caer en nuestra región en poco tiempo y a la gran cantidad de materiales que lleva y arrastra. Estas lluvias torrenciales llenan y desbordan estos depósitos en pocos minutos tal como se pudo comprobar el jueves 15 de noviembre en los que millones de litros de agua y tierras contaminadas llegaron a la laguna.

En la implantación actual de estas infraestructuras en el entorno del Mar Menor, los tanques de tormenta recogen, además de las aguas urbanas (calles, tejados, jardines, etc.), las aguas agrícolas, de ahí el color marrón de las avenidas. Sin embargo, esta no es la finalidad para las que están diseñados, el arrastre de los suelos de tierras de cultivo no ha de llegar a estos depósitos sino que ha de frenarse en origen con buenas prácticas agrícolas que eviten la erosión y el arrastre del suelo.

Otro problema añadido es que estas balsas tienen un almacenamiento limitado, por lo que hay que vaciarlas y limpiarlas de inmediato porque de lo contrario, entre otros efectos negativos, se produce la concentración y solubilización de metales pesados, que pueden volver a circular en el medio. Si no hay mantenimiento estas balsas no sirven para el cometido para el que fueron construidas y si hay mantenimiento hay gastos que muchos ayuntamientos no pueden o no quieren asumir.

Es nuestra opinión que los tanques de tormentas son una medida más de las soluciones a los problemas de degradación del Mar Menor, pero ni la única, ni la más eficaz. Tienen que estar bien proyectados, diseñados y localizados para las zonas urbanas y/o industriales a las que deben de dar servicios, aislados de la influencia hidrológica de las superficies agrarias, y tener la garantía de su gestión y mantenimiento (Quién es responsable de la infraestructura y quién de la limpieza y reparación de la misma a lo largo de su ciclo de vida).

La inversión en estas infraestructuras son un gran reclamo para grandes empresas y su entramado político-administraciones como se ha puesto de manifiesto en el proyecto de Vertido Cero en el que la solución al grave problema del Mar Menor, según la Administración Regional pasa por la construcción de grandes infraestructuras de recogida de aguas, sin tener en cuenta las soluciones agrarias y de corrección hidrológico-forestal en origen, que es más que evidente actualmente.

Las fotos de la CHS que siguen a continuación sobre los daños ocasionados por las lluvias recientes demuestran que las infraestructuras, sin medidas de conservación de suelos y de lucha contra la erosión, se colapsan rápidamente.

Foto CHS. Canal del Post-trasvase Tajo-Segura con aterramiento consecuencia de la erosión de los suelos.

Foto CHS. Canal y compuerta del Post-trasvase Tajo-Segura colapsados por el arrastre de suelos y basuras


Como nota a estas opiniones podemos señalar lo que sigue:

La declaración de la consejera Arroyo  el 21 de noviembre en la que ha pedido a los grupos políticos «que consigan el acuerdo necesario» para cambiar la ley y poder «abordar con carácter de urgencia las actuaciones de los tanques de tormenta en el Mar Menor» nos recuerda que no es la primera vez que nuestros gobernantes entienden la ley como un impedimento para lograr sus fines en vez de entenderla como un medio para proteger el medio natural que nos da la vida.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Tanques de tormenta

La plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor muestra su extrañeza ante la noticia aparecida en la prensa del jueves 22 de noviembre en la que el Gobierno Regional propone la construcción de tanques de tormenta en Mar de Cristal, Islas Menores y Torre Pacheco, tan solo una semana después de que las lluvias que inundaron Los Alcázares y La Ribera demostraran la inutilidad de estas construcciones.



Los tanques de tormenta son depósitos que se construyen en zonas urbanas e industriales y en sus inmediaciones con el fin de parar el primer golpe de agua de lluvia que es la más contaminada. Desgraciadamente en las riberas del Mar Menor no cumplen esta función debido a la gran cantidad de agua que suele caer en nuestra región en poco tiempo y a la gran cantidad de materiales que lleva y arrastra. Estas lluvias torrenciales llenan y desbordan estos depósitos en pocos minutos tal como se pudo comprobar el jueves 15 de noviembre en los que millones de litros de agua y tierras contaminadas llegaron a la laguna.

En el entorno del Mar Menor, los tanques de tormenta recogen, además de las aguas urbanas (calles, tejados, jardines, etc.), las aguas agrícolas, de ahí el color marrón de las avenidas. Sin embargo, esta no es una finalidad para las que están diseñados, el arraste de tierras de cultivo no ha de llegar a estos depósitos sino que ha de frenarse en origen con buenas prácticas agrícolas que eviten la erosión y el arrastre del suelo. 
Raúl Fernández. Escuela de Organización Industrial http://www.eoi.es 

Otro problema añadido es que estas balsas tienen un almacenamiento limitado, por lo que hay que vaciarlas y limpiarlas de inmediato porque de lo contrario, entre otros efectos negativos, se produce una concentración y solubilización de metales pesados, que pueden volver a circular en el medio. Si no hay mantenimiento estas balsas no sirven para el cometido para el que fueron construidas y si hay mantenimiento hay gastos que muchos ayuntamientos no asumen.

La inversión en estas infraestructuras son un gran reclamo para grandes empresas y su entramado político-administraciones como se ha puesto de manifiesto en el proyecto de Vertido Cero en el que la solución al grave problema del Mar Menor, según la Administración Regional pasa por la construcción de grandes infraestructuras de recogida de aguas, sin tener en cuenta las soluciones agrarias y de corrección hidrológico-forestal en origen, que es más que evidente actualmente.

La declaración de la consejera Arroyo que ha pedido a los grupos políticos «que consigan el acuerdo necesario» para cambiar la ley y poder «abordar con carácter de urgencia las actuaciones de los tanques de tormenta en el Mar Menor» nos recuerda que no es la primera vez que nuestros gobernantes entienden la ley como un impedimento para lograr sus fines en vez de pensar en proteger el medio natural que nos da la vida.

Repercusión en los medios
La Verdad Murcia.com Diario de La Manga 

martes, 20 de diciembre de 2016

Reflexiones sobre las causas de los daños de las inundaciones diciembre 2016

Celia Martínez Mora y Jorge Enríquez Salgueiro
Ingenieros agrónomos e integrantes del Grupo de Coordinación de la plataforma Pacto por el Mar Menor

El Mar Menor vuelve a actuar de sumidero de todas las aguas recogidas en la cuenca. Es en el fondo, su función originaria. Las ramblas que en él vierten, hasta ocho, contribuyen a su colmatación pero estas ramblas son sistemas naturales de drenaje propios de climas como el nuestro que concentra las lluvias en episodios torrenciales. El resto del año deben ser cauces secos. Hasta aquí, las Leyes de la Naturaleza y su equilibrio.

En estos términos, de cumplirse, andaríamos alineados con la reciente puesta en escena en el Congreso de los Diputados de la diputada popular Ascensión Carreño. Una desafortunada experiencia que tilda de alarmista a la ciudadanía y que rechaza su cooperación, todo ello enmarcado por fotografías de un Mar Menor azul que ya hace tiempo no apreciamos. Hay que tener o mucha ignorancia o mucha prepotencia para hacer una intervención pública tan falta de veracidad.


Vídeo de Jorge L. Enríquez en la rambla del Albujón